EL DOCENTE Y EL COMPUTADOR
A.J. OBRIST (1985)10 de la Universidad de Cambridge dice: “El profesor, como cualquier otro componente de nuestra sociedad, oye hablar de los ordenadores o computadoras.
El computador –prosigue- supone una ayuda vital para el profesor y quizás sobre todo en simulaciones en donde constituye el estímulo y el foco de toda una gama de actividades basadas en la escuela. Una ayuda que al tiempo reforzará las actividades que se realizan a lo largo del Currículum e introducirá otras nuevas.
Los profesores cuentan ahora con una oportunidad singular de emplear el entusiasmo de los niños por el computador como una verdadera ayuda para el aprendizaje, como guía para el desarrollo de sus mentes en lo que se refiere al pensamiento lógico y al aprendizaje metodológico y como medio de ampliar sus percepciones durante sus años más formativos”.
La incorporación de la informática y de los equipos computacionales a los Centros Educativos obviamente requiere que los profesores aprendan a usar didácticamente aparatos (especialmente programas de procesadores de textos, hojas de cálculo, diseño gráfico e INTERNET). Además es indispensable que aprendan a enseñar a los alumnos usando estos recursos, de forma tal que dichos medios sean aprovechados óptimamente para mejorar la calidad de los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Esto supone como ya se dijo, necesaria actualización en el profesor, una ampliación de su repertorio metodológico. Dicha ampliación metodológica no sólo es consecuencia de usar una nueva tecnología. Parece que lo que ocurre es que la idea de incorporar alguna de las nuevas tecnologías a los procesos de enseñanza-aprendizaje, provoca diferentes reacciones en los profesores y en varios de ellos, incentiva una nueva disposición, un deseo de trabajar en forma diferente. Esto se traduce en la aplicación de una metodología nueva, más renovada y más exitosa. Pero este cambio podría darse sin tener que necesariamente disponer de costosos aparatos en las aulas (acudiendo a cabinas públicas de Internet, por ejemplo). Lo que si es necesario y posible es modificar procesos educativos mejores y más positivamente efectivo. 100
La clave para la optimización del uso del computador en el aula es que el docente se capacite debidamente para su utilización productiva y encuentre formas de integración general en el Currículo y el desarrollo de las Unidades de Aprendizaje, Proyectos, etc.
Esto obviamente supone una innovación en la labor docente.
10 “El Microprocesador en la Enseñanza”. Narcea, Madrid, España, 1985.
Nota: el archivo es un poco pesado Hay que esperar un poco sucarga.
Tomado de: Libro de Menigno Hidalgo Matos
¿Cual debe ser la actitud del docente ante el reto que impone la acelerada incursión de la tecnología de la computación en la educación?

Correo: 
María Gabriela Lasaballett dijo
LA COMPUTACIÓN EN LA EDUCACIÓN
Análisis del libro El docente y el computador de Obrist (1985).
Autor: María Gabriela Lasaballett A.
El uso de la computadora en distintas disciplinas, profesiones y actividades humanas, es sin lugar a dudas el elemento más característico de nuestros tiempos. El impacto que la computación y la informática han tenido en la época contemporánea hace suponer que ambas constituyen herramientas imprescindibles en una era en la cual la Automatización y la Ingeniería de Sistemas, son indicadores de la calidad de vida del ser humano. A través de la informática se ha hecho posible el manejo e intercambio de gran cantidad de información a distancia con una velocidad vertiginosa, lo cual implica el dominio de nuevos conocimientos de manera prácticamente instantánea. Su versatilidad permite adaptar cualquier proceso, método, o procedimiento a situaciones que simulan el contexto propio de los mismos, facilitando la enseñanza y aprendizaje, especialmente cuando sus condiciones son difíciles de visualizar.
En la Educación, la Tecnología de la Comunicación y la Información ha tenido una enorme influencia, ya que puede utilizarse prácticamente en toda su estructura, niveles y modalidades. Su uso brinda extraordinarias posibilidades de comunicación directa, fluida y rápida a los distintos actores educativos, lo cual, facilita la transmisión de saberes, obligaciones, responsabilidades y compromisos entre ellos. Por ejemplo, el acceso mediante computadores y otros medios de comunicación a redes de información, abre grandes bibliotecas a usuarios de todas partes del mundo. Igualmente, ofrece innumerables cursos y programas educativos a distancia, como carreras de pregrado, postgrado y de formación continua avaladas por prestigiosas universidades. También oferta servidores con conferencias que incluyen “paneles” de discusión a tiempo real, con interlocutores y expertos de diferentes lugares; así como páginas y software educativos que sirven de apoyo tecnológico en todo el proceso de enseñanza y aprendizaje, incluso en la planificación, ejecución y evaluación del mismo.
Por tales motivos, el mundo actual requiere de docentes que utilicen la tecnología como una herramienta motivacional, procuren la consecución de aprendizajes significativos e integren los medios en el currículum por medio de una pedagogía innovadora y constructiva, específicamente la informática, en el marco de un programa o proyecto pedagógico con sentido y significación. Sin embargo, se debe considerar que la idea de incorporar nuevas tecnologías a los procesos de enseñanza-aprendizaje desencadena distintas reacciones en los profesores. En unos, se manifiesta cierta conducta de resistencia y en otros se acrecienta el interés de trabajar en forma diferente e innovadora. Quienes apuntan hacia esta última perspectiva, apuestan por la aplicación de una metodología creativa, más renovada y más exitosa, que no necesariamente implica disponer de costosos aparatos en las aulas, sino que indudablemente se encamina hacia la conversión los procesos educativos en situaciones de calidad y excelencia.
10 Octubre 2007 | 10:21 PM